5 Cosas que Debes Temer Si No Haces Ejercicio

 

Si eres de las personas que cuando tus amigos fitness te invitan a correr o al gym prefieres quedarte en tu casa a ver una película en Netflix. ¡Piénsalo dos veces! La falta de actividad física podría traerte graves consecuencias a largo plazo.

 

Existen muchas enfermedades en las que está comprobado que la falta de ejercicio aumenta seriamente la predisposición a padecerlas.

 

La doctora Gloria Ruiz Guzmán, investigadora del Laboratorio de Investigación Clínico-Epidemiológica, expuso que las enfermedades crónico-degenerativas son las principales causas de mortalidad en México, ubicándose en primer lugar la diabetes mellitus, en segundo las enfermedades cardiovasculares, en tercero las cerebrovasculares, y en cuarto las crónicas del hígado. Todos estos padecimientos, dijo, están muy relacionadas con la obesidad y con el síndrome metabólico”.

 

OBESIDAD

 No estamos tan lejos de llegar a la forma de vida que nos plantean en la película de Wall-E de Disney. ¿Sabías que en México, cerca de 60% de las personas entre 18 y 49 años presenta sobrepeso u obesidad y se ha visto que la edad de inicio es cada vez más temprana?

 

El sobrepeso en adolescentes es considerado un importante predictor a largo plazo de mortalidad y que de persistir en la edad adulta puede tener graves efectos sobre el aparato cardiovascular.

Una de los efectos descritos en estos estudios es el interesante papel del ejercicio físico para regular el peso corporal. De hecho, la realización frecuente de ejercicio para controlar la obesidad ha sido ampliamente aconsejada desde siempre. Si se incrementa el gasto energético mediante un aumento de la actividad física y la ingesta calórica se mantiene constante y debajo de las necesidades ricas totales, se produce una pérdida de peso corporal.

 

CANCER

 Según el Instituto Nacional de Cáncer de los Estados Unidos, la obesidad está asociada con mayor riesgo en los siguientes tipos de cáncer:

 

  • Esófago

  • Páncreas

  • Colon y recto

  • Seno (después de la menopausia)

  • Endometrio (el revestimiento del útero)

  • Riñón

  • Tiroides

  • Vesícula biliar

 

Un estudio, que usó los datos del programa del NCI de Vigilancia, Epidemiología y Resultados Finales (SEER), calculó que en 2007, en los Estados Unidos, cerca de 34 000 casos nuevos de cáncer en los hombres (4%) y 50 500 en las mujeres (7%) se debían a la obesidad. El porcentaje de casos atribuidos a la obesidad varió mucho según los diferentes tipos de cáncer pero fue tan alto como 40% para algunos cánceres, especialmente para el cáncer de endometrio y el adenocarcinoma de esófago.

 

Una proyección del gravamen futuro de la obesidad en la economía y en la salud en 2030 calculó que si continúan las tendencias existentes de obesidad se llegará a casi 500 000 casos adicionales de cáncer en los Estados Unidos para 2030. Este análisis encontró también que si cada adulto reducía su IMC en 1%, lo que equivaldría a adelgazar más o menos 1kg (o 2,2 libras) en un adulto de peso promedio, esto prevendría el aumento del número de casos de cáncer y resultaría en realidad en evitar cerca de 100 000 casos nuevos de cáncer.

 

DIABETES DEL TIPO 2

En la diabetes tipo 2, el páncreas produce insulina, pero el organismo no responde a esta hormona como debería. El problema, por lo general, está relacionado con el sobrepeso. En el pasado, sobre todo los adultos con problemas de sobrepeso padecían de diabetes tipo 2. Hoy en día, hay muchos niños y adolescentes con diabetes tipo 2, probablemente porque hay muchos niños y adolescentes con sobrepeso.

 

Una de las maneras de prevenir la diabetes tipo 2 es tener un peso normal y saludable. Otras medidas preventivas son comer alimentos nutritivos, frescos y saludables, y hacer ejercicio. Cuando una persona elige alimentos saludables y es más activa físicamente ayuda a que la diabetes no se convierta en un problema.

 

ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES

 

 Uno de los primeros estudios epidemiológicos fue desarrollado a principio de la década de los 50’s por el Dr. Jeremy Morris, que ejercía su profesión entre los empleados del servicio público en Londres, Inglaterra.

 

Observó durante mucho tiempo a los chóferes de autobús de 2 pisos y comparó sus evoluciones médicas con la de los vendedores de los boletos que caminaban permanentemente por el vehículo subiendo y bajando las escaleras. Los chóferes, que estaban siempre sentados, tuvieron un 35% más de infartos de miocardio que los vendedores de boletos que constantemente se ejercitaban con las escaleras.

 

Un estilo de vida físicamente activo, ya sea en el tiempo laboral o libre, va asociado a una disminución de la frecuencia y la mortalidad de las enfermedades cardiovasculares en un 30%, de modo que se genera una relación inversamente proporcional: a mayor actividad física, menor incidencia de eventos cardiovasculares. 

 

La falta de ejercicio físico de manera habitual "duplica la probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares", advirtió la Federación Mundial del Corazón con sede en Ginebra. "Más de dos millones de fallecimientos diarios son consecuencia directa de la falta de actividad física, además esto puede resultar tan peligroso para el corazón como fumar diariamente un paquete de cigarrillos”.

 

HIGADO GRASO

 En el caso específico del hígado graso, diversos estudios han demostrado que el ejercicio físico regular es capaz de revertir el hígado graso. Los resultados obtenidos en los estudios mencionados demuestran que el ejercicio reduce los niveles de triglicéridos en la sangre y también en el hígado. Ello se debe a los potentes efectos metabólicos del ejercicio a nivel muscular aumentando el consumo de oxígeno y mejorando la utilización de los azúcares y grasas. Una publicación aparecida en el número de enero de la revista Journal of Hepatology analizó 23 estudios sobre este punto y demostró que el ejercicio determina consistentemente una reducción de la grasa hepática y una mejoría de la tolerancia a la glucosa. Interesantemente, los pacientes obtienen beneficio aún si no se logra una pérdida de peso.

 

También existe evidencia que indica que las personas que se ejercitan y luego hacen una transición repentina a un estilo de vida sedentario exhiben un aumento en el riesgo de desarrollar hígado graso no alcohólico. Por lo que es importante señalar que el ejercicio debe ser un hábito regular a seguir idealmente de por vida.

 

*Recomendaciones sobre actividad física.
(2008 Physical Activity Guidelines for Americans).

 

Si tienes alguna pregunta que te gustaría que resolvieramos con respecto a nutrición, deporte o fisicoculturismo, no dudes en escribirnos a contacto@bhpnutrition.com, ¡Nos encantaría escribir un articulo para ti!

Please reload

Entradas Destacadas

Consigue un Vientre Plano para estas Vacaciones

1/10
Please reload

Entradas Recientes
Please reload

Síguenos
  • Facebook Basic Square
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
  • Facebook - White Circle
  • Instagram - White Circle
  • YouTube - White Circle

© 2015. El logo de Facebook es propiedad de Facebook Inc. El logo de YouTube es propiedad de Google Inc.

© 2015 BHP NUTRITION.

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS.